viernes, 23 de mayo de 2014

Religión


Cuando nací me educaron en el catolicismo. Mi madre me bautizo, hice la comunión y la confirmación. 
A los 18 años empece a dudar que Dios existiera. Sólo veía corrupción, maldad, avaricia, egoísmo, y materialismo. Estuve perdida 10 años vagando estas tierras en busca de respuestas. 
En el año 2010 me embarque en un viaje espiritual y me di la vuelta al mundo en 6 meses. En Australia pare casi 4 meses y por primera vez en mi vida me meto en un hospital a hacer voluntariado para niños y personas que padecen cáncer. 
Eso me cambió la vida, las ideas y hasta mi forma de pensar. En Sydney conocí el budismo, lo que es la energía y el Karma. 
El porque todo lo que hacemos sea malo o bueno siempre vuelve a nosotros. Entendí que tenemos opciones pero también descubrí que el destino esta escrito por Dios y que son los ángeles los que bajan por la noches a la tierra y durante el día mientras rezamos para protegernos. Dicen que en nuestro hombro izquierdo llevamos al angel malo y en el hombro derecho el angel bueno. Durante todo el día ambos van escribiendo y juzgando nuestros hechos. Dicen que cuando morimos se hace justicia y Dios decide si vamos al cielo o al infierno basándose en lo que hemos llevado a cabo en la tierra. 
En abril del año 2014 me mudé a Dubai y conocí el Islam y el sufismo. 
Aquí dicen que cuando dormimos nuestras almas dejan nuestro cuerpo y vuelan al firmamento para conocer a otras almas. Si dos almas no conectan durante la noche en el cielo, tampoco esos seres humanos van a conectar en la tierra cuando se conozcan. 
Es una idea curiosa y bonita a la vez! 
Dicen que Allah mandó a los ángeles a la tierra para susurrarle al profeta Mohammed al oído las historias que están escritas en el Quran y que todos los musulmanes en la tierra recitan 5 veces al día para todo aquel que las quiera escuchar. 
Para ser musulmán la persona tiene primero que aceptar a los judíos y a los católicos y están obligados a conocer las historias que se narran en la Biblia. El Islam es la última religión que se creó. El Quran habla de la virgen María y de Jesus nuestro señor, pero no creen en el Espíritu Santo. 
Antes rezaban 50 veces al día, pero Mohammed le pidió a Alá bajarlo a 5. 
Las horas de rezo son muy concretas y se rigen por el movimiento del sol. Hay un máximo de tiempo entre cada rezo, porque según Allah esa es la única manera de mantener la energía positiva y no dejar que el estrés, las tentaciones y la corrupción ensucien el alma del humano.
Ramadán, que empieza este año 2014 el 28 de junio y dura un mes, existe para darle a los musulmanes la oportunidad del perdón y de la salvación. Ese es el cierre de año de los musulmanes, el momento en que Allah perdona los pecados a aquellos que completan los 40 días de Ramadán. Para aquellos que se salten algún rezo, coman o beban durante las horas de luz, el castigo será darles una ofrenda a las personas más necesitadas. Sólo así Allah perdonará tus pescados y podrás ir al cielo. Dicen que la vida de los musulmanes esta regida por Allah, que el lo ve y lo juzga todo y que nadie se puede escapar. Pero también dicen que tú eres el dueño de tus propias decisiones y que el camino lo atraviesas tú en base a las decisiones que hayas tomado en la vida.
Aquí en Dubai hay una comunidad de católicos y dos iglesias, mezquitas árabes y templos hindúes llamados Seek temples, por lo que he descubierto hasta ahora. 
Eso quiere decir que los emiratos árabes  aceptan diversidad de religiones en tierras de Allah. Son tolerantes y respetuosos con las demás culturas y en mi opinión eso hay que valorarlo mucho.
Yo por mi parte le rezo a mi Dios y le pido que cuide de las personas que quiero, que perdone mis pecados y sigo haciendo voluntariado desde hace 5 años para ganarme el perdón de mi Dios. Creo en la energía tanto positiva como negativa que es de lo que realmente estamos hechos en mi opinión. Yo sé que hay una fuerza superior a nosotros que es omnipotente, omnipresente, divina e inexplicable y que da lugar a milagros y crea la magia en este mundo tan pequeño que creemos tan grande llamado tierra.
Algunos dicen que vivo en Lala LAND, 
en el mundo de la de la golosina y en la calle de la piruleta. Me dicen que la vida no es como yo la veo y que la magia y los cuentos de hadas no existen. 
Pero yo no creo en casualidades, ni tampoco en la suerte. Yo creo en el destino y sé que está escrito por así lo que percibido. Cada vez que me he perdido en el camino o que no encontraba respuesta, sin buscarla es cuando la respuesta venía a mí en forma de señal o coincidencia. A día de hoy aún no sé porqué estoy en Dubai o porqué me ha mandado mi señor a estas tierras tan lejanas de España. No se cuál es mi papel y a veces me siento como una simple marioneta. Pero tengo fe y sobre todo esperanza. Y si realmente existe Dios, sabrá perdonarnos, alejara las cosas malas de nuestras vidas y nos guiara por el camino hacia la luz y la eternidad sin que nos demos cuenta. Son pocos aquellos que realmente saben porque están aquí y los que lo saben al menos que lo aprovechen y hagan que este mundo sea mejor. 
Gracias a Dios hay personas buenas enviadas para ayudarnos a creer en el amor, la honestidad, la humildad, la ayuda al prójimo y la bondad con los demás y con uno mismo. Ejemplos son Madre Teresa de Calcuta o el papa Juan Pablo II. La realidad es que en el fondo lo que todos buscamos es paz y alegría. Pero ya sabéis que la felicidad no es una meta, si no más bien una recompensa. Y la felicidades no viene sola, hay que luchar por ella. 

Un abrazo fuerte desde el desierto. 
Dedicado a mi madre Marilo Guilabert.